La reforma fiscal II (impuesto sobre sociedades): el arte de ensanchar la base imponible

Abundando en el análisis iniciado con el artículo publicado el pasado 12 de agosto relativo a las modificaciones en la Ley General Tributaria (LGT), continúo ahora con la parte de la “reforma fiscal” que atañe al impuesto sobre sociedades (IS).

Primero, me gustaría hacer una consideración de carácter general: el mensaje institucional lanzado durante meses permitía esperar que el IS, del todo maltrecho por las tan continuas como relevantes modificaciones realizadas en los últimos años, fuera objeto de un genuino “borrón y cuenta nueva”, intentando así reformular sus principios básicos.

Nada más lejos de la realidad: lo que se propone es un mero remozado que, a modo de “patada hacia delante”, permita aplicar esa máxima lampedusiana de “cambiarlo todo para que nada cambie”. Así, como crítica ya de inicio, cabe apuntar que la reforma propuesta abunda en esa perniciosa patología de la progresiva separación entre el resultado contable y la base imponible, incrementando así la distancia entre esos dos universos (contable y fiscal) que, lejos de confluir, parecen condenados a ser paralelos.

En primer lugar, el Anteproyecto incluye a las sociedades civiles como nuevos contribuyentes, abandonando su ya clásico régimen de atribución de rentas. Esta novedad está huérfana de alguna aclaración sobre el alcance del “objeto mercantil” de estas entidades y, por otro lado, obliga a un complejo régimen transitorio que ya veremos las dificultades prácticas que supone (auguro que no pocas).

En el ámbito de la base imponible, se apuesta por una simplificación de las tablas de amortización abogando por la minoración de su supuesta complejidad. Pero lo complejo, en materia tributaria, muchas veces atiende a la necesidad de no generar situaciones injustas, siendo así que la sencillez ahora propugnada puede generar un sensible distanciamiento de la realidad de las cosas (por ejemplo, no teniendo en cuenta la vida útil real de determinados activos).

Las reglas relativas al deterioro de elementos patrimoniales abundan en esa ya denunciada diferencia entre el resultado contable y la base imponible, lo que puede afectar sensiblemente a la capacidad económica del contribuyente.

En lo que se refiere a los gastos no deducibles, las novedades son sustanciales y abundantes.

En aras de la brevedad, me centraré sólo en algunas de ellas tales como la objetivación de la deducibilidad de las atenciones con clientes o proveedores que se cifra, como tabla rasa, en el 1% de la cifra de negocio, siendo así que este umbral cuestiona, per se, el principio básico de “gasto necesario=gasto deducible” y, además, supone la no deducción de importe alguno cuando al inicio de la actividad la cifra de negocios sea cero.

Por el contrario, parece plausible la aclaración -del todo necesaria- de que las retribuciones a los administradores serán deducibles, modificación que parece venir a intentar pacificar ese terreno minado en el que se ha convertido este extremo, todo ello por obra y gracia de la tan célebre como perniciosa doctrina “Mahou”.

Y, también en lo que se refiere a los gastos no deducibles, se especifica que no lo serán los de “carácter ilícito”. Esta precisión, que parece responder a una recomendación de la OCDE (Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico), demanda algunas aclaraciones a mayores tales como la prejudicialidad de la apreciación de lo ilícito, la generación de obligaciones de los ilícitos civiles o el sinsentido de que no se predica la no tributación de los ingresos con análogo origen…

Elogios merece, a priori, la introducción de la llamada “reserva de capitalización” (el reverso de la limitación a la deducibilidad de gastos financieros que, con alguna matización, se mantiene y consolida) que permite reducir la base imponible hasta en el 10% del incremento de los fondos propios; si bien sus requisitos auguran controversias en su efectiva aplicación práctica.

En cuanto a la compensación de bases imponibles negativas (BIN) se limita (y esto parece que ha venido para quedarse) al 60% de la BI previa, restricción que menoscaba muy gravemente el principio de capacidad económica.

Sin embargo, en paralelo, desaparece la existencia de plazo alguno para su compensación, aspecto que, por un lado, entronca con la imprescriptibilidad de la facultad de la AEAT para su comprobación y demanda una necesaria aclaración transitoria acerca de qué BIN quedan afectadas por esta novedad habida cuenta de que ello obligará al contribuyente a conservar los soportes documentales que las sustenten.

Las reformas que incorpora el Anteproyecto afectan a muchos otros aspectos (operaciones vinculadas -atención a la sentencia del Tribunal Supremo del pasado 27 de mayo-; exención y deducción por doble imposición; deducciones para incentivar ciertas actividades económicas; regímenes especiales -consolidación, reestructuración, PYMES-, etc.), pero su análisis excede con creces la pretensión de estas breves líneas.

Seguro que la tramitación parlamentaria del Anteproyecto nos brindará ocasiones para analizar todas y cada una de esas anunciadas novedades. Demos tiempo al tiempo.

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Javier Gómez Taboada. Abogado tributarista.

Socio de MAIO LEGAL

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7 respuestas a La reforma fiscal II (impuesto sobre sociedades): el arte de ensanchar la base imponible

  1. Hola,

    Soy nuevo en el mundo del tributario, y me he quedado pensando en el párrafo siguiente: “Seguro que la tramitación parlamentaria del Anteproyecto nos brindará ocasiones para analizar todas y cada una de esas anunciadas novedades. Demos tiempo al tiempo.”

    ¿Existe alguna manera de seguir el trámite parlamentario de las novedades tributarias?.

    Gracias
    Pablo

  2. Gracias a ti, Pablo, por tu aportación.

    Efectivamente, la tramitación parlamentaria de los proyectos de ley (ya sean tributarios o no) puede seguirse puntualmente a través de los Boletines Oficiales de las Cortes Generales.

    Un saludo.

  3. Maxi Robespierre dijo:

    También puede seguirse la actualidad fiscal en este sesudo blog de mis amores.

  4. Pingback: Artículo de uno de los abogados fiscalistas de Vigo | MAIO

  5. Por versar sobre uno de los extremos “novedosos” de la reforma fiscal, se adjunta “link” a la jornada celebrada el pasado 3/4:
    http://eventos.shootinginspain.info/es/channel/ondemand/webcast/event:-JjA1FxEcUV60zTKFnSz

  6. Pingback: Ladies & gentlemen: ¡La nueva Ley General Tributaria! (conexas inclusive) | Espacio Tributario

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