“Esta noche es Nochebuena…”

Por una ya arraigada tradición, la cena de Nochebuena y la comida de Navidad son ocasiones señaladas en nuestros respectivos calendarios, llamándonos a la celebración y al encuentro familiar. Siendo esto así, no es menos cierto que mientras el día de Navidad es festivo (“inhábil”, en la terminología administrativa), el día de Nochebuena es, a todos los efectos, hábil (excepto que, obviamente, sea domingo).

Digo esto porque el día de Nochebuena comparte con el ya inminente Jueves Santo (si bien éste, en algunas CCAA, sí que es oficialmente inhábil) y con el 31 de diciembre (también hábil) un carácter ciertamente especial: aun siendo un día no festivo, no feriado (en nuestro lenguaje más clásico), no es una jornada laboralmente normal, poniéndose ello de manifiesto en algo tan palpable como la baja densidad del tráfico o el reducido grupo de usuarios del transporte público. Pero una cosa no quita la otra: el día de Nochebuena es legalmente hábil y esto tiene una muy especial relevancia para los términos y plazos pues, a todos los efectos, el 24-12 es un día oficialmente computable para el transcurso del tiempo disponible para, por ejemplo, interponer un recurso administrativo contra una liquidación tributaria.

Siendo esto así, las cosas no son fáciles, sin embargo, para el ciudadano que en esa fecha deba presentar un recurso, máxime si ese día es, justamente, el último para ello por ser -precisamente, dado su carácter hábil- cuando culmina el plazo legalmente concedido (dejo para otra ocasión la insólita discrepancia que, acerca de su cómputo, han mantenido el Tribunal Supremo y el Constitucional). Y es que tal y como predica el artículo 48.6 de la Ley 30/1992:“la declaración de un día como hábil o inhábil a efectos del cómputo plazos no determina por sí sola el funcionamiento de los centros de trabajo de las Administraciones públicas, la organización del tiempo de trabajo ni el acceso de los ciudadanos a los registros”. Caso prototípico de ello serían los sábados; aun siendo administrativamente computables, ello no implica que los centros administrativos -vgr.: Delegaciones de la AEAT- permanezcan abiertos, sino todo lo contrario. Véase a este respecto la didáctica sentencia del TSJ-Madrid del pasado 27/11: “en contra de lo sostenido por el recurrente, el que un sábado ciertas dependencias administrativas permanezcan cerradas al público no equivale a que ese día sea inhábil”.

Pero no es menos cierto que, siendo el día de Nochebuena un día “de semana” – como por ejemplo, el del pasado 2012, que era lunes-, las Delegaciones de la AEAT estaban, efectivamente, cerradas, incluso su registro -circunstancia plenamente amparada por el ya mencionado 48.6 Ley 30/1992-. Precisamente por ello es de reconocer el sustancial avance que supone la Resolución de la Secretaría de Estado de Administraciones Públicas del pasado 28-12-2012 que, en su apartado 9.8, señala que, con efectos desde el 1-1-2013, “los días 24 y 31 de diciembre permanecerán cerradas las oficinas públicas, a excepción de los servicios de información [y] registro general”. Todo nuestro reconocimiento, pues, a esta nueva y loable previsión normativa que, ya durante 2013, garantiza el derecho de los ciudadanos a presentar escritos tanto el día de Nochebuena con el de fin de año.

Así las cosas, si la Delegación de la AEAT está cerrada habrá que acudir al plan “B”, el mismo que usamos cuando, durante el resto del año, debemos presentar algún escrito fuera de los horarios de apertura de los registros administrativos. Pero es precisamente aquí donde la situación ya adquiere tintes algo más difusos, pues durante el 24-12 no todas las oficinas de Correos permanecen abiertas, dándose el caso de que en alguna ciudad incluso la oficina principal esté cerrada. Obsérvese que no se trata aquí de cuestionar lo incuestionable: que la normativa laboral que regula las relaciones entre el servicio de Correos y su personal contemple para ese día -ciertamente señalado y, como tal, peculiar- un régimen pseudovacacional que permita un óptimo disfrute del tan merecido descanso laboral; no. De lo que aquí se trata es de abogar porque los servicios públicos -de los que la Administración es, en última instancia, la máxima garante (con independencia de quien sea su prestador efectivo y bajo qué régimen se presten éstos)- arbitren aquellos mecanismos que -compatibilizándolos con el debido respeto de los legítimos derechos de su personal- sean necesarios para atender las necesidades y demandas de una sociedad moderna, ya propia del tiempo que nos toca vivir: el siglo XXI.

 

No te quedes con ninguna duda: consulta con tu gestor administrativo.

Busca el logo , garantía profesional.

SIGA

Javier Gómez Taboada. Abogado tributarista

Esta entrada fue publicada en General y etiquetada , , , , , . Guarda el enlace permanente.

Una respuesta a “Esta noche es Nochebuena…”

  1. Esaú dijo:

    Y me permito añadir a tu conclusión, Javier, que este deber es el envés de una moneda diabólica que se le ha regalado al ciudadano: la obligatoriedad del uso de los medios electrónicos.
    Un abrazo y gracias por la información sobre 2013, que desconocía y que será muy útil aquí, pues Barcelona es una de las ciudades afectadas.
    Esaú

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

*

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>