De las sociedades civiles, ya mejor ni hablamos, ¿no?

Es sabido, y en este “blog” ya se ha denunciado reiteradamente, que una de las peculiaridades que caracterizan a Españistán, como un país ciertamente singular, es su elevada inseguridad jurídica, del todo impropia de una nación que dice formar parte del primer mundo: el desarrollado y seguro (en todos los ámbitos, también en el del Derecho).

Así que si esa es una de nuestras señas de identidad por la que se nos conoce (y reconoce) “allende los mares”, ¿por qué no seguir alimentando ese monstruo de siete cabezas que tantos “parabienes” nos reporta? No vaya a ser que un día nos levantemos y nos encontremos en un país serio, ordenado, previsible y, si se me apura, hasta “aburrido”.

¡No! De ser ese el caso (no lo verán mis ojos, e incluso dudo que los de mis hijos, pues está en nuestro más profundo ADN), a este país no lo reconocería “ni la madre que lo parió” (rememorando aquí aquella celebérrima advertencia del entonces vicepresidente del Gobierno, Alfonso Guerra).

Esta introducción cuasifolklórica viene al hilo del quilombo causado por esa previsión del artículo 7.1.a) de la Ley del Impuesto sobre Sociedades (LIS) cuando afirma que “serán contribuyentes del Impuesto, cuanto tengan residencia en territorio español: a) Las personas jurídicas, excluidas las sociedades civiles que no tengan objeto mercantil.”

Lo primero que llama la atención de esta previsión legal, así en una mera aproximación dominada por la cautelosa timidez, es el porqué, la razón de ser de la modificación del statu quo que ya secularmente mantenía a estas raras avis (al igual que a las herencias yacentes, comunidades de bienes, …) extramuros del IS.

Y es que la Exposición de Motivos, más que “motivar” qué ha llevado al legislador a tomar esa decisión, se limita  a dar cuenta del cambio operado, constatándolo: “En el ámbito de los contribuyentes, se incorporan al IS las sociedades civiles que tienen objeto mercantil, y que tributaban hasta la aprobación de esta Ley como contribuyentes del IRPF a través del régimen de atribución de rentas”. Nada, ni una palabra (no vaya a ser que se nos dé alguna pista sobre la ratio legis que lleva a los padres de la patria a tomar ciertas decisiones) sobre la razón última que llevó a introducir este tan peculiar y sustancial cambio en el universo de los contribuyentes sometidos al IS.

Una vez superada esa estupefacción (si es que logramos dar ese primer paso, pues me consta que hay quien sigue aún “atascado” en ese callejón sin salida, perdido ya para siempre), ya entramos en el terreno de los fenómenos paranormales y, como tal, hasta merecedor de un programa de Iker Jiménez. Y es que, como bien ha apuntado una autoridad como Falcón y Tella, las sociedades civiles con objeto mercantil simplemente no existen, porque si el objeto de una sociedad no es mercantil, la sociedad será civil, pero no ambas cosas a la vez (civil con objeto mercantil). Y es que esto -que es así- es lo que se desprende de los artículos 1670 del Código Civil, y 2, 116, 117 y 124 del Código de Comercio. Ergo todo parece apuntar que lo que el legislador aquí ha logrado es parir un oximorón y, además, de libro, es decir: una figura cuya misma definición ya es una contradicción en sus propios términos o, lo que es lo mismo, una mera entelequia.

Y, nuevamente, no es que lo diga yo (que, siempre pobre en argumentos propios, ejerzo más bien de mensajero de razonamientos ajenos), sino que así de claro lo ha apuntando la mismísima Dirección General de Registros y del Notariado (DGRN) en su resolución de 21/5/2013 en la que, echando mano de otras previas de 13/12/1985 y 11/12/1997, niega la inscripción registral de las sociedades constituidas como civiles pero con objeto mercantil.

Una vez perdidos ya en el “triángulo de las civiles” con objeto mercantil y, en consecuencia, entes sin personalidad jurídica (obvia manifestación de la contradictio in terminis en la que incurre el ya fantasmagórico 7.1.a LIS), todo parece apuntar que estaríamos ante sociedades irregulares, identificadas como comunidades de bienes y, como tales, sujetas al régimen de atribución de rentas (por obra y gracia del artículo 8.3 de la Ley del IRPF). ¡Voilá! Así pues, ante todos ustedes, ¡un genuino viaje a ninguna parte! O, como dice el siempre sabio refranero, “para ese viaje, no necesitábamos estas alforjas”.

Bien (bueno, no; ¡mal, muy mal!). Ahora que la cabeza ya ha girado 180º sobre nuestro castigado cuello, y estamos a punto de empezar a hablar fluidamente lenguas muertas (inevitable en este punto recordar la celebérrima “niña del exorcista”), parece llegado el momento de explorar territorios vírgenes que -hasta que la DGT se pronuncie (previsiblemente, pienso yo, de la mano de la DGRN; ¡qué cruz!, ¿no habría sido más lógico aclarar este dislate antes de que la LIS se hubiera “vomitado” en el BOE?)- quizá vengan a convertirse en el hábitat natural donde intente operar el 7.1.a LIS:

i.- Que solo las sociedades profesionales sean las que quepan en ese supuesto; si bien,  para que ello fuera viable, habría de admitirse como factible la “pirueta” de que estas sociedades tienen un objeto civil (y no mercantil, como predica y exige la LIS).

ii.- Que se haga una abstracción de la tangible carencia de personalidad jurídica de esos “engendros” y, “admitiendo pulpo como animal doméstico”, se incluyan en esa tipología a aquellas sociedades formalmente civiles que desarrollen, de un modo constatable, una actividad mercantil.

En cualquier caso, y lejos de aplaudir este genuino “Frankenstein” tributario alumbrado por la LIS, parece que -además- este escenario pudiera alumbrar la posibilidad de que la sujeción o no al IS dependiera de alguna suerte de “economía de opción” en la que fueran los contribuyentes los que decidieran (o, al menos, intentaran decidir) su efectivo sometimiento al IS.

¿Alguien da más?

No te quedes con ninguna duda: consulta con tu gestor administrativo.

Busca el logo , garantía profesional.

SIGA

Javier Gómez Taboada. Abogado tributarista.

Socio de MAIO LEGAL

Esta entrada fue publicada en Fiscal y etiquetada , , , , , , , , . Guarda el enlace permanente.

10 respuestas a De las sociedades civiles, ya mejor ni hablamos, ¿no?

  1. Gustavo A. Terrer dijo:

    Cuando la normativa dice que las sociedades civiles se tendrán que adaptar a la LIS, no incluye a las Comunidades de Bienes, pero me pregunto. ¿ no hemos constituido muchas CBs, que lo único que disponen es de un pequeño capital y su objeto es mercantil? No tienen prácticamente bienes en común que es lo que las puede distinguir de la SC. ¿Podría entender la Administración que estas actividades mercantiles con denominación CB, no son tales de acuerdo con el art.392 C. Civil y si son SC y les sean de aplicación la normativa del IS a partir 2016? Hasta ahora era irrelevante fiscalmente una u otra denominación o forma de constitución, pero ahora puede que alguien opine lo contrario y se les aplique la normativa igual que a las SC.
    Me gustaría no tener razón y seguir como hasta ahora, pero tengo mis dudas

  2. ieau dijo:

    Y el problema de las SC que tributan en módulos: ¿la solución pasa por “convertirlas” en CB -es decir, disolver la SC y constituir una CB-?

    • Isabel dijo:

      Mucho ojo con eso!!!!, recientemente asistí a unas jornadas fiscales, el ponente era inspector de Hacienda. La conclusión fue que aunque sí bien es cierto, no son incluidas las C.B, en el art.7 LIS, si la Adminiatracion prueba que esta ejerce una actividad mercantil, y eso estaría más que claro al darse de alta, quedarían incluidas en el perímetro, ya que quedaría justificado que bajo el paraguas de un ente lo que realmente subyace es otro bien distinto como podría ser el de una SC, es decir, sacaran a todas haciéndoles tributar por IS. Tendrás problemas, es mi opinión!.

  3. Encarna Alegria dijo:

    Me ha llegado una consulta de 30/7/15 . La V2430-15 en la que nos dice que las Comunidades de Bienes, en este caso un comercio al por menor de medicamentos, no está sujeta al IS y seguirá tributando como entidad en atribución de rentas.

  4. PABLO LOPEZ ALONSO dijo:

    ¿Alguien puede amablemente aclararme una duda? Mi SC obtiene un beneficio de 20.000€, tributará en IS… pero ¿también tributará el reparto a los socios de esos 20.000€? ¿También si está en ED simplificada, en cuyo régimen no se lleva control de cobros y pagos?
    Muuuchas gracias

  5. LUIS SOLA dijo:

    Un vistazo a esta reciente consulta de la DGT: V2430-15 de 30-07-2015

  6. Muchas gracias, a todos por compartir vuestras inquietudes.

    Por mi parte, ni me atrevo a atisbar cuál será la solución a este dislate, por lo que me limito a plasmar las conclusiones que, hasta la fecha, la AEDAF y el REAF han extraído de las diversas CVs emanadas de la DGT:
    AEDAF
    “A efectos del IS:
    Se admite la existencia de SOCIEDADES CIVILES CON OBJETO MERCANTIL Y CON PERSONALIDAD JURÍDICA, por cuanto, de otra manera, no cabría hablar de “persona jurídica”.
    La inclusión de las sociedades civiles con personalidad jurídica y objeto mercantil como contribuyentes del IS trae causa en la necesidad de homogeneizar la tributación de todas las figuras jurídicas, cualquiera que sea la forma societaria elegida.
    Se requiere, por tanto:
    1º.- Determinar en qué casos se considera que la sociedad civil adquiere, desde el punto de vista del IS, PERSONALIDAD JURÍDICA.
    2º.- Establecer qué ha de entenderse por OBJETO MERCANTIL.
    1.- PERSONALIDAD JURÍDICA.
    Según el art. 1669 del Código Civil: la sociedad civil tiene personalidad jurídica siempre que los pactos entre sus socios no sean secretos, es decir, que se requiere una voluntad de sus socios de actuar frente a terceros como una entidad.
    Para su constitución no se requiere una solemnidad determinada, pero resulta necesario que los pactos no sean secretos.
    En el ámbito tributario, cabe concluir que: para considerarse contribuyente del IS, es necesario que la sociedad civil se haya manifestado como tal frente a la Administración Tributaria.
    A efectos de su consideración como contribuyentes del IS, sólo se considerará que la entidad tiene personalidad jurídica a efectos fiscales cuando las sociedades civiles se hayan constituido en escritura pública o bien en documento privado, siempre que este último caso, dicho documento se haya aportado ante la Administración tributaria a los efectos de la asignación del NIF de las personas jurídicas y entidades sin personalidad (art. 24.2 RGAT).
    2.- OBJETO MERCANTIL.
    A efectos de su consideración como contribuyentes del IS, se entenderá por OBJETO MERCANTIL la realización de una actividad económica de producción, intercambio o prestación de servicios para el mercado en un sector no excluido del ámbito mercantil.
    Quedarán excluidas de ser contribuyentes del IS las entidades que se dediquen a actividades agrícolas, ganaderas, forestales, mineras y de carácter profesional, por cuanto dichas actividades son ajenas al ámbito mercantil”.
    El REAF, por su parte, ha divulgado la siguiente “circular” al hilo de las CVs publicadas:
    “De la lectura de las mismas sacamos las conclusiones siguientes:
    ü Las comunidades de bienes, mientras no cambie la norma, nunca serán contribuyentes del Impuesto sobre Sociedades, y los comuneros seguirán tributando en el IRPF en régimen de atribución de rentas.
    ü Para que una sociedad civil pase en 2016 a ser contribuyente del Impuesto sobre Sociedades se deben cumplir simultáneamente dos condiciones:
    § Primera.- tener personalidad jurídica, cosa que se cumplirá a estos efectos si se ha constituido en escritura pública o, habiéndose hecho en documento privado, si el mismo se aportó a la Administración tributaria para la obtención de un NIF.
    § Segunda.- su objeto es mercantil, teniendo como tal “la realización de una actividad económica de producción, intercambio o prestación de servicios para el mercado en un sector no excluido del ámbito mercantil”. Quedan por tanto excluidas las actividades agrícolas, ganaderas, forestales, mineras y de carácter profesional.
    ü Una sociedad civil que desarrolla una actividad de mera titularidad de inversiones no será en 2016 contribuyente del Impuesto sobre Sociedades.
    ü Si una sociedad civil pasa en 2016 a tributar por el Impuesto sobre Sociedades, deberá llevar contabilidad de acuerdo con lo previsto en el Código de Comercio. A la pregunta de si han de depositar cuentas en el Registro Mercantil, el Centro Directivo responde que no es competente para contestar sobre este particular.

    Como representativas se recomiendan las Consultas numeradas como V2376-15, V2377-15, V2378-15, V2381-15, V2392-15, V2412-15 y V2431, todas de 28/07/2015, excepto las dos últimas que tienen fecha de 30/07/2015″.

    Así están las cosas…

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

*

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>