A modo de declaración de intenciones

Quisiera comenzar este mi primer “post” autopresentándome y, para ello, nada mejor que tomar prestadas las palabras con las que el magistrado de la Sala de lo Contencioso-Administrativo de la Audiencia Nacional, mi venerado F. José Navarro Sanchís, recientemente describía su confesa querencia al análisis: “entre los prácticos del Derecho siempre ha habido un depravado grupo, en el que milito, partidario del debate doctrinal y aún capaz de enzarzarse en arduas disputas bizantinas (…)”. Y es que creo firmemente que la militancia, además activa, en ese tan peculiar -pero no tan minoritario- colectivo ya constituye toda una declaración de principios sobre el quehacer diario del asesor fiscal.

En efecto, el asesor fiscal (ya sea gestor administrativo, abogado, economista, titulado mercantil, …) está obligado a muchas cosas de índole deontológica, legal o, incluso, alegal -que de todo hay-, pero, por encima de todas, está la obligación de ser sincero consigo mismo para poder serlo con los demás (con sus clientes, primordialmente), y, para lograrlo, no nos queda otra que cumplir diligentemente con ese deber no escrito que nos lleva -a todos- a mantenernos al día en esta compleja profesión a la que hemos decidido dedicarnos. Y es en ese empeño en el que intentaré aportar mi muy humilde, pero confío que útil, contribución para la que apunto, ya desde hoy, mi particular declaración de intenciones:

- Procuraré omitir farragosas y enrevesadas referencias a textos legales.

- No aspiro a que mis colaboraciones sean extensas, todo lo contrario.

- Me niego a pontificar: aquí hay poco blanco y/o negro, pero sí muchos tonos grises.

- Y, por supuesto, todo vendrá imbuido por la profunda convicción de que la obligación de contribuir es un incuestionable deber cívico que, amén de permitir la consecución de muy elevados fines tales como la solidaridad o la igualdad de oportunidades, nos dignifica como ciudadanos y, además, nos permite exigir nuestros derechos (por algo los anglosajones invocan su ya célebre “oiga, que yo pago mis impuestos”).

La materia tributaria es rica en matices pues casi todo es analizable desde distintos prismas, y, por ello, pretendo exponer asuntos cuestionables, controvertidos, tanto desde un punto de vista esencialmente sustantivo (allí donde los tributos experimenten alguna patología, alguna disfunción merecedora de atención) como adjetivo pues los procedimientos (ya sea el de gestión, recaudación, inspección, o, incluso, las diferentes vías impugnatorias) son el medio a través del que los contribuyentes y la Administración interactúan, y mantienen su tan peculiar como necesaria relación. De todo ello, y de algo más, pretendo escribir. Y, aunque mi carácter sea más de pedir permiso que de pedir perdón, ya desde ahora (y por lo que pudiera pasar), pido cautelarmente disculpas; y, también ya anticipadamente, doy las gracias: el lector siempre se las merece.

 

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Javier Gómez Taboada. Abogado tributarista

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8 respuestas a A modo de declaración de intenciones

  1. Espero que este blog que hoy comienza nos sea tan practico y enriquecedor como los otros.
    Un saludo y gracias

  2. Juan Antonio Méndez Sotelo dijo:

    Mucho ánimo y muchas gracias.

    Un saludo.

  3. Miguel Rigo dijo:

    Enhorabuena por este espacio de opinión e inquietudes fiscales que directamente afectan a nuestra profesión.

  4. jesus dijo:

    Querido compañero ante todo felicitarte por tu interes y para condimentar mi felicitación y por tu referencia a la audiencia nacional comentar que para mi sus sentencias cuando menos son discutibles, y en la mayoria de los casos vacias de fundamentación. Organo judicial que me inspira muy poca confianza.(en el ambito tributario)

  5. Pepe dijo:

    El camino que comienzas con este “espacio tributario” es dificil y complicado, por la extraordinaria inseguridad juridica que nuestros “sesudos” legisladores están creando al sufrido contribuyente, con unas redacciones en los textos que muchas veces nos recuerdan a Groucho Marx y con la obligación, de quienes nos dedicamos a su interpretación con la intención de facilitar el cumplimiento de las obligaciones fiscales, de estar permanentemente tratando de saber mejor preparados

  6. Pepe dijo:

    Perdón. He dado a la tecla de enviar sin pretenderlo en mi anterior comentario. Quería terminar: ” ….de estar permanentemente tratando de saber QUE HAN PRETENDIDO LEGISLAR, para poder estar mejor preparados.
    ¿No estáis un poco cansados de oir “el legislador quiso decir…”
    Creo que las normas “son del legislador” hasta que se publican en un boletín oficial, que “son de quien las interpreta”.

  7. Felicidades a Javier y al equipo de SIGA por seguir estando a la última.
    Seguiré opinando sobre las distintas interpretaciones.

  8. Esaú dijo:

    Quijotesca andadura la que iniciáis. Os lo dice uno que pertenece a ese grupo de depravados que adoran el sufrimiento que nos da nuestro querido derecho tributario. Como decían los romanos a sus fallecidos, “que la tierra os sea leve” y que a través de vuestro espacio se enriquezca el debate sobre los temas tributarios de actualidad. Por mi parte, seréis un link hermano a FiscalBlog, para lo que sea menester. Abrazo. Esaú

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